16 jornadas sin conocer la derrota, unos números estratosféricos para un División de Honor que finalizó el curso pasado con un hito histórico en el club, clasificarse a la Copa del Rey, y que ha comenzado esta temporada con la misma línea positiva. Un 201
“Creo que no debemos sólo destacar al Juvenil A, a mi equipo, creo que el trabajo que se está realizando desde todos los equipos es espléndido, y así lo avalan los números de este 2014. Es un buen año el que se va para todos nosotros, y es justo reconocerlo”, explicaba. Antes del parón perdían su imbatibilidad, algo que era de esperar: “Está claro que es muy difícil mantener los números que llevábamos, estábamos invictos hasta la jornada 17 y eso es muy difícil. Hemos hecho bien las cosas, y tenemos que seguir así, aprender de los posibles errores que cometimos en el último encuentro, y remediarlo para el siguiente”.
El próximo encuentro del División de Honor es el Diocesano, en casa, un equipo muy de la categoría: “Es un equipo que conoce perfectamente esta categoría, son correosos y sabemos que será difícil, pero nuestra intención es volver a ganar, seguir manteniendo el nivel”, aclaraba Roberto. Muchas son las posibles claves de este éxito, de este buen hacer, pero el entrenador tiene claro cuáles son: “Trabajo, humildad y por encima de todo el buen grupo que tenemos. Somos un grupo de jugadores que miran en la misma línea, y esa es la del colectivo, es fundamental”.